|
En Guatemala
la cosa era aún más seria. El convento de Belén fue el lugar
escogido, para la realización de una serie de reuniones "secretas
y conspirativas" que llevaron a la encarcelación de algunas
de sus asistentes, entre ellas la del Padre Tomás Ruiz, un indio
chinandegano que apoyaba las sublevaciones indígenas en Guatemala.
El 15 de Septiembre
de 1821, día de la firma del Acta de Independencia se
reunieron en el Palacio de los Capitanes Generales, en la ciudad
de Guatemala, diferentes personalidades: representantes
del Gobierno Central español, del Ayuntamiento Local, Superiores
de las diferentes órdenes religiosas, el arzobispo de Guatemala.
El tema a discutirse era la Independencia.
En ese momento
las discusiones giraron en torno al momento en que debían independizarse.
José Cecilio del Valle, un hondureño que sentía debilidad por
el periodismo y publicaba en el periódico "El Amigo del
Pueblo", estaba de acuerdo con la independencia pero proponía
una consulta con el resto de provincias, debido a que en las
reuniones únicamente estaba la representación de Guatemala.
Miguel Larreynaga,
considerado como figura intelectual más destacada de la provincia
de Nicaragua, era asiduo visitante de las tertulias secretas.
Bisnieto de un mulato condenado a muerte por rebelarse a los
españoles e hijo de un español pobre, Larreynaga tenía pocas
oportunidades de estudiar, tomando en cuenta que quedó huérfano
muy pequeño. Sin embargo, este leonés llegó a obtener el grado
de Bachiller en Artes, Derecho Civil y Derecho Canónico en Guatemala.
Además obtuvo una licenciatura en Medicina Forense.
De regreso a
Nicaragua, Larreynaga arrastró ideales de libertad y contagió
a otro grupo de personalidades del virus libertario. Estuvo
presente en la histórica firma del acta y defendió la independencia
inmediata de Nicaragua.
Luego de varias
discusiones se acordó la redacción del Acta de Independencia
que sería firmada por los asistentes y enviada a las otras provincias
para su aprobación. Era la primer acta que, según los ideales
de ese entonces, pondría fin a tres siglos de dominación española.
Así inicia una
nueva etapa de la vida independiente de las provincias, aunque
desde el punto de vista particular cada una de las actuales
Repúblicas de Centroamérica no se alcanzó de manera definitiva
la forma política que hoy representa.
Inmediatamente
después de proclamada la Independencia de España, Centroamérica
formó parte del Imperio Mexicano Iturbide (enero, 1822 - marzo,1823)
que fue un período caótico y de gran confusión. Luego, al derrumbarse
el imperio, se constituyeron en nación soberana bajo el nombre
de Provincias Unidas de Centroamérica y se convocó a una Asamblea
Constituyente, cuyo primer decreto de 1 de julio de 1823 fue
proclamar de nuevo la independencia de España, al igual que
México.
Tal asamblea
promulgó el 24 de 1824 la Constitución Política de la llamada
República Federal de Centroamérica que dejo de existir en 1838
al romperse el Pacto Federal y constituirse cada república en
un Estado Independiente. Así nació desde ese año la existencia
del Estado de Nicaragua.
|